miércoles, 16 de junio de 2010

En busca del tiempo perdido

Me gusta bordar con calma, saboreando cada forma, cada color.
El tiempo se detiene, se va, y aparece de repente tres horas más tarde.
El tiempo perdido (o no tan perdido) está en aquel cuadro a punto de cruz que todavía no acabé.
Con hilos de colores construyo formas... ¿Pierdo el tiempo?
El tiempo pasará igual, implacable, y yo al menos habré hecho algo que me gusta.

jueves, 10 de junio de 2010

Gato dormido

Sueño con no despertar.
O con despertar en otro sueño, del que despertaré en otro sueño...
Así cada día.
Todos los días.
Hasta que despertemos.

jueves, 3 de junio de 2010

Lo más natural

Así de sencillo: 1 + 1 = 1

Sin pasado ni futuro (ahora)(presente)(de indicativo)
Sin "jamases" ni "seguridades", sin nada, sin saber cómo ni hacia dónde.
Encontraremos el camino, sea éste el que sea, juntos.
Haremos coincidir tu ruta y la mía, al máximo posible.
No me preguntes "porqués" ni "cómos" porque no los sé ni yo misma.
Sólo puedo decir que estoy dispuesta a escribir la letra de tus canciones.
(Tal para cual)

Una tarde calurosa

Se entremezclan el sudor y la somnolencia después de comer, con el calor achicharrante de las cuatro de la tarde bajo un sol de justicia.
Verano urbano de ladrillo y asfalto.
El calor me baja la tensión y me mareooooo.....
Espero la lluvia aunque sea tormentosa, siempre refrescará mis pies cansados por el calor y el sobrepeso (más bien obesidad) que tengo.

En estos días, a estas horas, echo de menos la palabra "siesta" (¿Se volverá a utilizar con el cambio climático?). Ojalá que sí: me encanta dormir.

viernes, 28 de mayo de 2010

Savia

Hay gente incapaz de hacer daño y otra gente que sólo puede hacer el mal.
Intento no hacer daño a nadie, pero que tampoco me lo hagan a mí.
El cielo estrellado me protege, la lluvia me calma, el agua sacia mi sed.
Espero que mi paso por este país verde y húmedo sea fructífero, le debo la vida. (Esté donde esté)
Todavía tengo mucho que aprender, y mucho que dar, gracias a la savia que circula por mis venas.

lunes, 17 de mayo de 2010

La vida líquida

Hoy no quiero muros, ni murallas, ni siquiera ruinas.
Hoy sólo quiero el agua tranquila de los lagos de aquel lugar soñado.

viernes, 7 de mayo de 2010

un día de lluvia

Hay días en los que es imposible pensar, y días en los que es inevitable.

Y no será por falta de motivos: guerras, hambre, crisis... Pero hay días en que apetece vivir, simplemente, sólo eso.

Sin pensar en ayer, ni en mañana, ni siquiera en hoy, en ahora.

Llueve y en casa se está bien con el gato, vuelve el espíritu hogareño de la Navidad.
Las gotas golpean contra el cristal y se deshacen, cristal abajo, hasta fundirse en un charquito.

Apetece disfrutar de un colacao (Y no es propaganda).

Llueve y lava todo (Hoy empieza todo, la peli de Bertrand Tavernier, ¿la habéis visto?).

El cielo, el aire, quedan limpios tras estas lluvias primaverales (esperemos que no se conviertan en dos ciclones o ciclogénesis explosivas: la unión hace la fuerza). (Je, je, esto lo entiende mejor mi amigo Pedroliño).

Las viejas de la aldea se refugian en sus casas, a calcetar, o a limpiar un poco la casa negra de ausencias, llena de polvo y telas de araña (¡Buhf! ¿Y quién las mata ahora? Yo me sentiría culpable después de conocer al ecologista número uno, Napiano).

Tejen las arañas, tejen las viejas tejen el tiempo entre sus redes.

Tejen encajes de Camariñas para que cubran la piel de algún cuerpo enamorado (o mejor de dos cuerpos).

Abren el paraguas los paisanos del pueblo, siempre pacientes, siempre generosos, siempre están y se puede contar con ellos.

Caminan por bosques de robles y castaños, con sus zapatos fuertes pisando hojas húmedas, casi resbalando en piedras húmedas mojadas.

Hay días, días, días... Y noches, noches, noches...

Hay señoras que de pura bondad irán rectas hacia el cielo (cuando las mande el ser superior que llamamos Dios, de momento no).

Hay niñas con un chicho, que siempre estarán felices por haber tenido tal infancia.

Ahora vuelan sobre las aguas del mar del norte, en un titanic que nunca se hundirá,libres, ya no tienen miedo de nada(ni de la Estasi, ¿se escribe así?)

Hay, en fin, días y días.

Yo voy a disfrutar el hoy y coger fuerzas para el mañana.

¡Me voy a comer! Bon apetit.